Cáncer de mama metastásico

Los especialistas explican las características de este tipo de cáncer poco frecuente. 

¿Qué es el cáncer de mama metastásico?

Es el cáncer de mama diseminado a otros órganos a través de los vasos linfáticos o sanguíneos.

Los caminos más frecuentes de las metástasis tumorales generalmente son: dérmico-ganglionar, óseo, pulmonar, hepático y cerebral.

¿Qué tumores son más proclives a la metástasis?

El porcentaje de metástasis es superior en los tumores con una biología molecular mas agresiva, como los triple negativos y los Her2.

¿Cualquier tipo de cáncer de mama puede ser metastásico?

Cualquier tipo puede diseminar y dar metástasis, aunque esto depende del momento en que se diagnosticó la enfermedad, del tipo biológico y del tratamiento primario que se haya realizado.

Si en los ganglios axilares se detecta cáncer, ¿es considerado metastásico?

No, la primera diseminación que tiene el cáncer de mama es a los ganglios axilares homolaterales (a la axila de la mama donde se originó).

La investigación de los ganglios axilares es diagnóstica, pronóstica y terapéutica. Es decir, las posibilidades de que un carcinoma invasor se haya diseminado al resto del organismo sin afectar los ganglios axilares son prácticamente nulas.

En lineas generales , cuanto más ganglios se encuentren afectados, mayor es la posibilidad de encontrar metástasis a distancia.

¿Cuál es el porcentaje de incidencia del cáncer de mama metastásico?

Antiguamente, el porcentaje de metástasis era mayor; pero gracias al diagnóstico precoz podemos detectar el tumor en estadios tempranos, por lo que es menor la diseminación a distancia. Aún así, existe un 5 a 8% de pacientes que presenta metástasis a distancia en el momento del diagnósticoUn 20% lo hará a lo largo de su vida, aunque este porcentaje es directamente proporcional al tipo biológico del tumor. No obstante en los estadios tempranos la tasa de supervivencia es mayor al 85% a los 5 años.

¿Cómo se diagnostica?

La metástasis puede ser sintomática o asintomática.

Por ejemplo, en el caso de metástasis óseas, puede detectarse por algunos síntomas particulares como el dolor en una región ósea determinada o la fractura del hueso sin ser necesario un trauma; si es pulmonar, la tos seca persistente o la falta de aire, puede ser un indicio. Cuando el tumor se disemina al hígado, pueden aparecer síntomas abdominales, distensión, trastornos digestivos, dolor e ictericia (coloración de la piel amarilla). Si la paciente presenta mareos frecuentes, vértigo, nauseas o dolor de cabeza intenso - no referido con anterioridad -, puede tratarse de un compromiso cerebral.

Cuando la metástasis es asintomática, el diagnóstico se hace a través de la pesquisa. El diagnóstico por imágenes - radiografías, tomografías, resonancias o tomografías con emisión de positones (PET) - y el laboratorio pueden ser indicadores de que la enfermedad se ha diseminado. Cuándo la metástasis es única, suele hacerse una toma biopsia para diferenciarla de un tumor originado en el órgano afectado que no tenga relación con la mama.

¿Qué es un estudio de extensión? ¿En qué casos se indica?

Cuando se diagnostica un cáncer de mama, debemos conocer su tamaño, el compromiso axilar que pueda tener y las posibilidades de que este tumor haya migrado al resto del organismo. Los estudios de extensión se realizan precisamente para evaluar si las células tumorales han llegado a otros órganos en el momento del diagnóstico.

La norma es que cuando la enfermedad es de inicio (tumores pequeños sin compromiso axilar o con axila mínimamentente comprometida en pacientes asintomáticas) no son necesarios estos estudios, ya que el tratamiento precoz de las metástasis no cambia sustancialmente el pronóstico de la enfermedad.
En estadios avanzados suelen solicitarse para orientar la estrategia del tratamiento.

Tratamientos

Dependerán del tipo tumoral y de la zonas de la metástasis. El cáncer de mama metastásico no puede curarse, pero con tratamiento específico se logra mantenerlo bajo control durante algunos años.

En la actualidad existen terapias blanco especificas que permiten controlar células con una afinidad específica hacia ciertas drogas.

La supervivencia a 5 años es cercana al 20%, aunque puede ser superior en caso de metástasis que no comprometan órganos viscerales, como las óseas.

¿Qué es una terapia de cuidados paliativos? ¿Se utiliza en estos casos?

Los cuidados paliativos son tratamientos que sirven para disminuir el dolor y aliviar síntomas relacionados con la ubicación de las metástasis.

No están destinados al control ni a la cura de la enfermedad. El objetivo es reducir el dolor y las molestias y mejorar la calidad de vida.

Calidad de Vida

Ante este diagnóstico, debe intervenir un equipo multidisciplinario ya que la connotación en esta etapa suele ser negativa.

La incertidumbre y el desasosiego es algo que suele adueñarse de las pacientes, por lo tanto es indispensable la contención profesional y social. Un plantel integrado por médicos, psicólogos y - según la decisión del paciente - personalidades religiosas pueden ser útiles para sostener al paciente.

Aunque esta etapa pueda estar relacionada con el sufrimiento y la muerte, no siempre es así: existen diversos tratamientos para mejorar la calidad de vida de la paciente con dolor, y las nuevas drogas especificas son alentadoras y prolongan muchos años la vida en esta etapa de la enfermedad.

Asesoramiento

Dr. Luciano Cassab Mastólogo (MN 79.867).

Miembro de la Sociedad Argentina de Mastología.

Jefe Sección Mastología Hospital Prof. Dr. César Milstein (ex Hospital Francés).

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