Todos hablamos de Salud Mamaria

Exclusivo Glosario de Salud Mamaria. Descubrí qué significa cada término y sugerí aquellos que falten

WIKIMAMA

Encuentre al especialista en Salud Mamaria

Herramienta elaborada para facilitar la consulta con el mastólogo y fortalecer los vínculos con la Comunidad.

BNM

MITOS Y VERDADES

Información confiable para prevenir el cáncer de mama.

¡QUIERO SABER!

INFOSAM

 
Ver más notas

La reconstrucción mamaria post mastectomía

Un tratamiento al que, por ley, toda mujer tiene derecho

En 2013, se sancionó la Ley 26.872 de Cobertura de Cirugía Reconstructiva como consecuencia de Mastectomía por Patología Mamaria. De este modo, la reconstrucción mamaria pasó a ser un tratamiento al que, por derecho, toda mujer a la que le hayan realizado una mastectomía puede acceder.

Según los datos arrojados por la Sociedad Argentina de Mastología (SAM) -entidad científica que vincula a profesionales médicos para difundir y profundizar el estudio de las patologías mamarias- cerca del 30% de las pacientes con cáncer de mama deben realizarse una mastectomía, es decir, la extirpación completa de la glándula mamaria, junto con la piel que la recubre, la aréola y el pezón. En aquellas mujeres con altas posibilidades de padecer cáncer de mama (por antecedentes familiares directos) la mastectomía se realiza, con el objetivo de intentar prevenir la enfermedad. En este caso, la cirugía se llama mastectomía de reducción de riesgo (conocida científicamente como adenomastectomía subcutánea) en la cual se preservan la aréola y el pezón.

El cáncer de mama es percibido por las mujeres como una amenaza para sus vidas, sus proyectos, sus vínculos afectivos y su femineidad. La multiplicidad de factores que intervienen en el tratamiento de esta enfermedad, y que debe atravesar la mujer con cáncer de mama desde el momento del diagnóstico hasta concluir las etapas del llamado duelo oncológico, hacen necesaria una intervención interdisciplinaria para poder acompañar a la paciente en este difícil proceso.

Conversamos con un Mastólogo, un Cirujano Plástico y una Psicóloga para conocer, de manera integral, qué impacto produce en la paciente y en su ámbito familiar y social, el diagnóstico de cáncer de mama, y qué beneficios implica la posibilidad de aceder a una reconstrucción mamaria en el caso de ser necesario realizar una mastectomia.

El impacto inicial

La psicóloga Laura Bianchi, especialista en psico-oncología nos explica que “toda enfermedad presenta además del problema físico, un componente anímico que es necesario tratar, comprender y acompañar. Desde el punto de vista de la paciente, la enfermedad se vive fundamentalmente como un peligro, más o menos apremiante, tanto sobre la vida personal inmediata como sobre los proyectos a futuro. El cáncer en general y el de mama en particular constituyen una amenaza tanto biológica como biográfica”.

“La aparición de un nódulo maligno en la mama de la mujer constituye un impacto capaz de desestructurar su equilibrio anímico y afectivo. Representa un atentado contra la estructura psíquica siendo el resultado más frecuente, emociones tales como angustia, ansiedad, depresión, cansancio stress y desesperanza. Los diversos tratamientos, desde la mastectomía radical a la tumorectomia o cuadrantectomia, suponen una agresión física además de un daño irreparable para el esquema corporal”, agrega la licenciada Bianchi.

Mastectomía

El Dr. Juan Luis Uriburu, miembro de la Sociedad Argentina de Mastología, nos comenta que “en cáncer de mama, la cirugía es el primer tratamiento curativo que se realiza. La indicación de conservar la mama o realizar una mastectomía depende de cuestiones inherentes al tumor, al tamaño de la mama o a la posibilidad de efectuar radioterapia. Cada 100 pacientes con cáncer de mama que operamos, en 70 a 80 de ellas podemos efectuar el tratamiento conservando la mama y, en el 20 a 30% restante, deberemos efectuar la extirpación de toda la glándula (mastectomía)”.

“La mastectomía produce efectos psicológicos que afectan significativamente la vida personal, familiar, social, laboral y tiene fuerte implicancia en la sexualidad de la paciente”, manifiesta la Licenciada Bianchi, y agrega: “Es indispensable destacar la importancia de la simbología de la mama en la mujer, ya que es un sinónimo de belleza, erotismo, sexualidad, reproducción y afectividad. Por lo tanto, esta intervención quirúrgica es percibida como un ataque directo a las bases de la femineidad”.

Reconstrucción mamaria: parte integral del tratamiento

La pérdida de la mama en la mujer no solamente implica una agresión física, sino también simbólica, que origina un componente de extrañeza y vergüenza que lleva a que la paciente se sienta inhibida en diferentes planos de su vida. Es por ello que la posibilidad de la reconstrucción mamaria constituye un alivio para la mujer, y representa un modo de reparar su equilibrio corporal. En relación a esto, el cirujano plástico Fernando Farache, sostiene que “siempre que sea posible, la cirugía reconstructiva se realiza en el mismo momento que la mastectomía, puesto que está comprobado el efecto positivo que tiene en las pacientes y los beneficios que esto implica al momento de la recuperación. La reconstrucción mamaria es un procedimiento quirúrgico que le permite a las pacientes recuperar su imagen corporal frente al espejo y recobrar la posibilidad de sentirse libres de limitaciones en su vida cotidiana”.

El Dr. Uriburu asegura que, “la reconstrucción mamaria constituye una parte fundamental del tratamiento del cáncer de mama y en la actualidad está demostrado que el procedimiento no pone en riesgo el control de la enfermedad, como así tampoco obstaculiza su diagnóstico o tratamiento”.

Asimismo, la Licenciada Bianchi afirma que “las mujeres que han sufrido una mastectomía se ven perturbadas en su comportamiento, presentan problemas en su vida afectiva y familiar, como así también en la interacción social”, y agrega que “la reconstrucción mamaria incide considerablemente en la calidad de vida de la mujer, ya que la mama forma parte de su sexualidad e identidad personal”.

En líneas generales, los profesionales concuerdan en el efecto positivo que la reconstrucción mamaria tiene a la hora de sobrellevar la enfermedad, ya que posibilita una normal vida social y sexual, renueva la confianza de las pacientes y les permite estar en armonía con otros y consigo misma.

El Dr. Farache remarca que “este tipo de interveción quirúrgica debe ser realizada por Cirujanos Plásticos o Mastológos con entrenamiento en esta subespecialidad de la medicina, y deben estar matriculados y ser miembros de las respectivas Sociedades que los nuclea, Sociedad Argentina de Cirugía Plástica, Sociedad de Cirugía Plástica de Buenos Aires o Sociedad Argentina de Mastología. Del mismo modo, este tipo de intervención quirúrgica, debe practicarse en ámbitos que cumplan con todos los requisitos sanitarios, y de asepsia, y que posea además, los recursos técnicos necesarios en el caso de una eventual complicación.

En cuanto a los implantes mamarios, actualmente, la oferta de prótesis y expansores en el mercado es bastante amplia, pero a la hora de elegir, se deben tomar en cuenta algunas variables que pueden resultar determinantes en el éxito del procedimiento. Una de ellas es saber qué laboratorio las produce a fin de conocer su reputación y trayectoria en el mercado, así como también asegurarnos que cuenten con una tecnología de punta en el proceso de elaboración, y que posean las aprobaciones de las principales agencias regulatorias del mundo como la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos).

El Dr. Uriburo enfatiza que “al igual que en todas las cirugías que involucran la utilización de prótesis mamarias, la paciente debe exigir siempre un sticker con los datos de procedencia, lote, y fabricación del producto para obtener así la trazabilidad del mismo”.

“Personalmente uso los implantes Natrelle del Laboratorio Allergan, ya que cumplen con todos estos requisitos y ofrecen además un amplio portfolio con gran variedad de opciones de tamaños y de formatos en expansores e implantes que permiten educarse al perfil de cada paciente, para que la mujer afronte su vida cotidiana sin los estigmas de una cirugía oncológica” concluye el Dr. Farache.

Para finalizar, la licenciada Bianchi remarca que “la paciente con cáncer de mama es un ser humano que sufre y espera, es una persona enfrentada a una enfermedad que vive como irremediable y necesita, no sólo de la idoneidad médica y científica para resolverla, sino también contención afectiva y psicológica para afrontar con valor y confianza las vicisitudes de un tratamiento en el que el médico, la familia y el entorno social desempeñan un papel primordial”.

Ley 26.872

La mayoría de las pacientes no está al tanto de la posibilidad de recibir un tratamiento reconstructivo por ley. Pero es lo primero que preguntan cuando se les informa que se debe extirpar la mama, para luego preguntar, porque lo ignoran, si su obra social les cubrirá este tratamiento reconstructivo.

El Dr. Uriburu finaliza diciendo que “es necesario agregar que los sistemas privados de salud cubrían este tipo de cirugías desde mucho tiempo atrás, pero esta ley significará cambios en aquellas mujeres de bajos recursos que no podían acceder fácilmente a estos tratamientos en la asistencia pública (en quienes, además, las tasas de mastectomías suelen ser mayores)”.


Asesoramiento:

Dr. Juan Luis Uriburu - Sociedad Argentina de Mastología
(M.N. 72.558) - Jefe de Servicio de Patología Mamaria del Hospital Británico de Buenos Aires

Lic. Laura Bianchi - Psicóloga
(M.N. 10.092) Psicóloga de Planta - Servicio Salud Mental Htal. Dr. I. Pirovano

Dr. Fernando Farache - Cirujano Plástico
(M.N. 89.015) - Especialista en Cirugía Olastica Estética y Reparadora
Servicio de Cirugía Plástica del instituto especializado de oncología Alexander Fleming.

Argentina, octubre de 2014

Próximos eventos

Próximamente

Facebook

Entidades Afines